Sexualidad e Iluminación

¿Qué es necesario para que exista la Iluminación? 

Obviamente la oscuridad para poder distinguirla, la visión para detectar la luz y percibir las emanaciones de forma y color y lo más importante que la experiencia de la iluminación se viva en lo físico y psíquico y a través de esta unidad ascender en la espiral de la consciencia hacia las octavas del Espíritu.

anon-i-mus: ““We cannot successfully suppress or destroy our personal fears however, we can transcend them. ‘Witnessing’ designates a pure state of awareness where you are detached from something and can observe it from a space that is untouched by...

“El fenómeno de la luz es una pequeña fracción del espectro electromagnético.  La radiación ultravioleta, las radio-ondas, los rayos X y las micro-ondas son algunas de las muchas bandas de ese aspecto que los ojos físicos no ven, sólo la luz es la forma directamente perceptible para la consciencia.  La luz es una energía vibracional, una emisión de radiaciones a nivel atómico, debido al salto de nivel energético de las partículas.  Se caracteriza visualmente por unos paquetes de energía llamada fotones, tiene propiedades tanto de onda como de partícula, su velocidad es de 300.000 kilómetros por segundo, superado esto por las partículas subatómicas llamadas taquiones, que viajan a una velocidad superior”. MEJÍA, MEJÍA. Y cuya naturaleza ya había sido mencionada al referirnos al Amor.

La luz carece de masa, pero puede inducir energía, bajo formas como los colores y teniendo en cuenta que todo es vibración, entonces  cada gama cromática posee su estado propio vibracional, por tanto, una influencia significativa sobre la vida.  23

La iluminación espiritual no dista del proceso de formación de luz físico: la luz se produce por la excitación de los electrones en los átomos.  Los electrones que giran en sus órbitas pierden o ganan energía “saltando” de una órbita a otra.  Cada uno de estos saltos se llama cuántico, porque equivale a un paso y una cantidad discreta de energía, más o menos como los peldaños de una escalera.

Para que un electrón salte a una órbita superior, debe absorber determinada cantidad de energía, cuando salta de nuevo a una posición más cercana al núcleo, devuelve esa energía en forma de fotón de luz, dependiendo de los orbitales que se salten, de ahí que el fotón vibre en una determinada frecuencia y produzca un determinado estado de iluminación.  24

La iluminación entonces es el sol de la vida, es la espiritualidad como tal, iluminando las tinieblas del ser, delatando la sombra de la humanidad, aludiendo a una sexualidad consciente, cuya esencia es inmaterial y por eso esta investigación se refiere a ella como una expresión espiritual.  Es en este punto en donde sexualidad y espiritualidad se funden en el crisol de la psicología, ayudado por la llama transmutadora de lo Transpersonal.

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La conjunción de espiritualidad y sexualidad hacen parte de las antiguas tradiciones hoy develadas por la mal llamada nueva era, designadas como ciencias o terapias alternativas y un conocimiento legado exclusivamente al mundo Oriental, pues anteceden al occidental, en cuanto al estudio minucioso del sexo y el espíritu como unidad, lo cual ha servido notoriamente a su evolución en cuanto a consciencia, a mente, a noción de vida

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23 BAILEY A. ALICE.  “Tratado sobre los siete rayos”  Tomo II  Psicología esotérica,  Sirio.  Málaga España.  1998.

24 MEJIA MEJIA “El Punto Matemático”  Ed. Por el autor.  Medellín.  Antioquia.  Año 2000

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Luz Beatriz Jaramillo Serna es psicóloga transpersonal y terapeuta holística dedicada a acompañar procesos de sanación emocional, expansión de la conciencia y transformación interior. Su enfoque integra psicología profunda, prácticas somáticas, respiración consciente, mindfulness y herramientas de desarrollo biopsicoespiritual.

Como blogger, Luz escribe sobre bienestar integral, espiritualidad práctica, autocuidado, trauma, propósito de vida y la relación entre cuerpo–mente–alma. Sus textos se caracterizan por una voz cercana, clara y reflexiva, que invita a la introspección y a la acción consciente. Su estilo combina rigor psicológico con sensibilidad humana, creando contenido que educa, inspira y acompaña.

NOTICIAS

Cuando el cuerpo recuerda: claves para sanar el estrés postraumático desde el desarrollo personal

“No sanamos cuando olvidamos. Sanamos cuando dejamos de pelear con lo que sentimos.”

Querida comunidad,

En esta edición quiero hablarte de algo que muchas personas viven en silencio: el estrés postraumático. No siempre nace de grandes tragedias; a veces surge de experiencias que nos desbordaron, que no pudimos nombrar en su momento, o que nuestro cuerpo guardó como una alerta permanente.

Sanar no es olvidar. Sanar es integrar.

¿Qué es realmente el estrés postraumático?

Es una respuesta del sistema nervioso cuando una experiencia intensa dejó huellas profundas. No es debilidad, no es exageración, no es “no superar las cosas”. Es el cuerpo intentando protegerte.

Algunas señales comunes incluyen:

  • Hipervigilancia o sensación de amenaza constante
  • Dificultad para dormir
  • Recuerdos intrusivos o flashbacks
  • Evitar lugares, personas o situaciones
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Cansancio emocional o desconexión

Si te reconoces en alguna, respira. No estás sola, no estás solo. Y no hay nada “malo” contigo.

Desarrollo personal aplicado a la sanación

El desarrollo personal no es solo crecimiento; también es reparación. Aquí te comparto tres pilares que pueden acompañarte:

1. Reconocer sin juzgar

El primer paso es validar tu experiencia. Lo que viviste fue real para ti. Tu cuerpo reaccionó como pudo. La compasión hacia ti misma es medicina.

2. Volver al cuerpo

El trauma se guarda en el sistema nervioso. Prácticas como respiración consciente, grounding, movimiento suave y mindfulness ayudan a regular la respuesta fisiológica.

3. Construir seguridad interna

Pequeños rituales diarios —como escribir, meditar, caminar, o hablar con alguien de confianza— fortalecen la sensación de estabilidad y presencia.

Si estás atravesando un proceso de sanación, recuerda: no tienes que hacerlo sola. Hablar, escribir, pedir ayuda, hacer pausas… todo eso también es valentía.

Gracias por estar aquí, por leer, por crecer conmigo.

Con cariño, Luz Beatriz Jaramillo Serna Psicóloga · Escritora · Medicina para El Alma

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