Los Maestros y las Maestras,

“Tengo el convencimiento, de que las obras más perfectas, de los imperfectos seres humanos, son aquellas que nacen del corazón.

Y puesto que con absoluto convencimiento y descaro quiero ser llamado alguna vez, “Maestro”, intentaré cumplir con la asignación de definir, lo que esto es, desde la perspectiva de mí propio corazón, sinceramente, sin ruborizarme y convencido de lo que pienso, tanto, que lo escribo y rubrico. Hasta que alguien, tal vez algún genuino Maestro, es decir, un ser humano menos imperfecto que yo, me enseñe lo que esto es, realmente.

“Ser Maestro” es tener la vocación de vivir con pasión, la ciencia y el arte, de esculpir el cuerpo, la mente y el espíritu de los seres humanos, para que sean un todo armónico, hermoso consciente y bueno, para lo mejor y para el bien, insuflando en sus corazones, la inspiración de crecer, hacia la luz y hacia el amor.

Saben? las pizarras, son monstruos de espanto, dragones inmensos y malvados de color verde, la tiza, es un artilugio de hechicería, que te hace estornudar y picar la nariz, un pupitre, no es más que un ingenio de tortura y de terror y el salón de clases, un abismo oscuro y sin fondo.

Los Maestros y las Maestras, -los de verdad-, son magos, hadas maravillosas capaces de convertir el monstruo en corcel, el artilugio en rienda, el ingenio en carro y el abismo, en una llanura infinita, donde perseguir y lazar los sueños.

Ojalá, que un día el señor, me conceda semejante poder… Amen.

 Rotner A. Leal R.

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Luz Beatriz Jaramillo Serna es psicóloga transpersonal y terapeuta holística dedicada a acompañar procesos de sanación emocional, expansión de la conciencia y transformación interior. Su enfoque integra psicología profunda, prácticas somáticas, respiración consciente, mindfulness y herramientas de desarrollo biopsicoespiritual.

Como blogger, Luz escribe sobre bienestar integral, espiritualidad práctica, autocuidado, trauma, propósito de vida y la relación entre cuerpo–mente–alma. Sus textos se caracterizan por una voz cercana, clara y reflexiva, que invita a la introspección y a la acción consciente. Su estilo combina rigor psicológico con sensibilidad humana, creando contenido que educa, inspira y acompaña.

NOTICIAS

Cuando el cuerpo recuerda: claves para sanar el estrés postraumático desde el desarrollo personal

“No sanamos cuando olvidamos. Sanamos cuando dejamos de pelear con lo que sentimos.”

Querida comunidad,

En esta edición quiero hablarte de algo que muchas personas viven en silencio: el estrés postraumático. No siempre nace de grandes tragedias; a veces surge de experiencias que nos desbordaron, que no pudimos nombrar en su momento, o que nuestro cuerpo guardó como una alerta permanente.

Sanar no es olvidar. Sanar es integrar.

¿Qué es realmente el estrés postraumático?

Es una respuesta del sistema nervioso cuando una experiencia intensa dejó huellas profundas. No es debilidad, no es exageración, no es “no superar las cosas”. Es el cuerpo intentando protegerte.

Algunas señales comunes incluyen:

  • Hipervigilancia o sensación de amenaza constante
  • Dificultad para dormir
  • Recuerdos intrusivos o flashbacks
  • Evitar lugares, personas o situaciones
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Cansancio emocional o desconexión

Si te reconoces en alguna, respira. No estás sola, no estás solo. Y no hay nada “malo” contigo.

Desarrollo personal aplicado a la sanación

El desarrollo personal no es solo crecimiento; también es reparación. Aquí te comparto tres pilares que pueden acompañarte:

1. Reconocer sin juzgar

El primer paso es validar tu experiencia. Lo que viviste fue real para ti. Tu cuerpo reaccionó como pudo. La compasión hacia ti misma es medicina.

2. Volver al cuerpo

El trauma se guarda en el sistema nervioso. Prácticas como respiración consciente, grounding, movimiento suave y mindfulness ayudan a regular la respuesta fisiológica.

3. Construir seguridad interna

Pequeños rituales diarios —como escribir, meditar, caminar, o hablar con alguien de confianza— fortalecen la sensación de estabilidad y presencia.

Si estás atravesando un proceso de sanación, recuerda: no tienes que hacerlo sola. Hablar, escribir, pedir ayuda, hacer pausas… todo eso también es valentía.

Gracias por estar aquí, por leer, por crecer conmigo.

Con cariño, Luz Beatriz Jaramillo Serna Psicóloga · Escritora · Medicina para El Alma

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