Yo también soy humana…

A pesar de ser difícil de aceptar que no puedo tener todo bajo control y que la estabilidad no es ni estable ni permanente, valga la redundancia, sigue siendo un reto para mi conservar mis emociones en orden o mi mente en un solo sitio. Me conozco bien , soy mi mejor amiga y mi más respetable consejera en cuestiones de vida , pero también he tenido mis altas y bajas, Depresión y ansiedad, aislamiento , desesperanza, enojo , resentimiento , alegría, euforia y otros extremos emocionales han sido parte de mi crecimiento como persona y profesional.

Y sí, alguna vez fui medicada por depresión por un Doctor, diagnosticada con ansiedad por un psicólogo, llamada loca por mi esposo y etiquetada como emocional por mi mentor y antiguo Jefe… y muchas otras palabras para describir Mujeres inteligentes, empáticas y sensitivas como yo que al final del día también son humanas…

En este mes de la mujer veo cantidad de publicidad que se repite cada año , investigaciones y noticias con Mujeres importantes de la historia y de nuestros días, incluso yo replico eso , pero sigue faltando algo y en mi opinión es el reconocimiento de los sentimientos, de las grandes fortalezas y magníficas “debilidades” que nos forman, de nuestro derecho innato a la vida , respeto y oportunidades, porque no son solo unas cuantas decenas o centenares de mujeres , son millones de ellas y generaciones enteras de heroicas féminas que han roto con taras genéticas , disfunciones familiares y cadenas karmáticas que nos atormentaban.

Estoy en una época de desconcierto y desazón, decepcionada de mi entorno y del trato que le damos a los asuntos relacionados con las mujeres, qué poca guía tolerancia, inclusión y atención se nos presta aún en este siglo donde hemos podido viajar a otros planetas pero no hemos podido pasar de la machoneria y feminismo extremo a la ética, la humanidad y el respeto , eso me deprime, me frustra estar bajo el control de planes premeditados ,políticas y relaciones de camaradería que no dignifican nuestro esfuerzo, habilidades y trabajo. Y mucho ojo! No me story quejando de desigualdad de género o de los hombres o el patriarcado , mi descontento es en general y eso incluye otras hermanas de mi género , otras féminas y el resto del mundo en el que me muevo, y si , también se que puedo decidir retirarme del mundo o la sociedad en la que vivo y descansar mi alma y mi mente de todo y de todos , pero eventualmente tendré que regresar y mi energía caerá de nuevo en la misma fosa con todo lo demás. He encontrado un balance aún así no es un equilibrio que me haga feliz , solo me ma tiene un poco más tranquila, quiero algo permanente … quiero esa felicidad eterna que le prometí a esa niña soñadora que aún habita en mi…quiero ser yo misma y estar en mi elemento sin ser juzgada y sentir que debo sobrevivir y luchar por cada porción de aire que respiro… quiero cumplir mi misión en esta tierra,quiero celebrar la vida e ir sanando almas a donde quiera que voy …quiero ser la Luz que yo soy y Amar, llorar odiar y vivir en paz, y todo eso porque también soy humana, porque no soy siempre correcta y perfecta a pesar de mi profesión, también viajo en el tobogán de la existencia y en varias ocasiones me he salido de el y no se ni a dónde e ido a parar,… de hecho me story buscando , así que si me ven por favor recuérdenme a donde pertenezco, hacia donde voy y por sobre todo recuérdenme que yo también soy Humana y permítanme serlo.

Ramo de rosas blancas con capullos y mariposas de colores sobre fondo negro.

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Luz Beatriz Jaramillo Serna es psicóloga transpersonal y terapeuta holística dedicada a acompañar procesos de sanación emocional, expansión de la conciencia y transformación interior. Su enfoque integra psicología profunda, prácticas somáticas, respiración consciente, mindfulness y herramientas de desarrollo biopsicoespiritual.

Como blogger, Luz escribe sobre bienestar integral, espiritualidad práctica, autocuidado, trauma, propósito de vida y la relación entre cuerpo–mente–alma. Sus textos se caracterizan por una voz cercana, clara y reflexiva, que invita a la introspección y a la acción consciente. Su estilo combina rigor psicológico con sensibilidad humana, creando contenido que educa, inspira y acompaña.

NOTICIAS

Cuando el cuerpo recuerda: claves para sanar el estrés postraumático desde el desarrollo personal

“No sanamos cuando olvidamos. Sanamos cuando dejamos de pelear con lo que sentimos.”

Querida comunidad,

En esta edición quiero hablarte de algo que muchas personas viven en silencio: el estrés postraumático. No siempre nace de grandes tragedias; a veces surge de experiencias que nos desbordaron, que no pudimos nombrar en su momento, o que nuestro cuerpo guardó como una alerta permanente.

Sanar no es olvidar. Sanar es integrar.

¿Qué es realmente el estrés postraumático?

Es una respuesta del sistema nervioso cuando una experiencia intensa dejó huellas profundas. No es debilidad, no es exageración, no es “no superar las cosas”. Es el cuerpo intentando protegerte.

Algunas señales comunes incluyen:

  • Hipervigilancia o sensación de amenaza constante
  • Dificultad para dormir
  • Recuerdos intrusivos o flashbacks
  • Evitar lugares, personas o situaciones
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Cansancio emocional o desconexión

Si te reconoces en alguna, respira. No estás sola, no estás solo. Y no hay nada “malo” contigo.

Desarrollo personal aplicado a la sanación

El desarrollo personal no es solo crecimiento; también es reparación. Aquí te comparto tres pilares que pueden acompañarte:

1. Reconocer sin juzgar

El primer paso es validar tu experiencia. Lo que viviste fue real para ti. Tu cuerpo reaccionó como pudo. La compasión hacia ti misma es medicina.

2. Volver al cuerpo

El trauma se guarda en el sistema nervioso. Prácticas como respiración consciente, grounding, movimiento suave y mindfulness ayudan a regular la respuesta fisiológica.

3. Construir seguridad interna

Pequeños rituales diarios —como escribir, meditar, caminar, o hablar con alguien de confianza— fortalecen la sensación de estabilidad y presencia.

Si estás atravesando un proceso de sanación, recuerda: no tienes que hacerlo sola. Hablar, escribir, pedir ayuda, hacer pausas… todo eso también es valentía.

Gracias por estar aquí, por leer, por crecer conmigo.

Con cariño, Luz Beatriz Jaramillo Serna Psicóloga · Escritora · Medicina para El Alma